Es imposible imaginarnos un mundo sin mujeres, Desde la primera y la màs amada, Mamà Quien nos trajo al mundo y nos dio su Amor...
Hasta las tormentas adolecentes, llenas de misterios Que entre caricias y besos furtivos, Prendieron el fuego de nuestro Corazòn...
Luego juntos descubrimos el otro Amor, Màs salvaje, sensual y pasional, Donde mentes y cuerpos se funden En una misma ansiedad...
Ay, que delicia perderse en la eternidad Que se encierra en el cuerpo de una Mujer,
Uno se siente Flotar en un espacio
Ingràvido e insustancial,
Y lo curioso es que al despertar
Se siente nuevamente la misma ansiedad...
Y finalmente se repite el mismo ciclo, Y nuestra Mujer soñada, niña, adolecente y amante Se convierte en Madre, y darà de mamar ternura, Y a su vez cobijara a nuestros hijos Y les darà su AMOR....